Práctica las siguientes técnicas para convertirte en el amo de tu tiempo:
1. Llevar un calendario y registro de todos tus pensamientos, conversaciones y actividades durante una semana. Esto te ayudará a entender lo mucho que puedes hacer durante el curso de un día y donde tus momentos preciosos van. Verás cuánto tiempo gastas realmente produciendo resultados y cuánto tiempo pierdes en pensamientos, conversaciones y acciones improductivas.
2. Cualquier actividad o conversación que sea importante para lograr tu éxito debe tener un tiempo asignado. Las listas de tareas se hacen más y más largas en el momento en el estás son impracticables. Anota tus citas. Programa las citas que tengas contigo mismo y crear bloques de tiempo para los pensamientos, conversaciones y acciones de alta prioridad. Programa el momento en que comenzarán y terminarán. Ten la disciplina de cumplir estas citas.
3. Planea pasar al menos 50 por ciento de tu tiempo dedicado a los pensamientos, las actividades y las conversaciones que produzcan la mayor parte de tus resultados.
4. Programa tiempo para las interrupciones. Planifica el tiempo en el que puedes se apartado de lo que estás haciendo. Tomemos, por ejemplo, el concepto de tener “horas de oficina.” ¿No son las “horas de oficina” otra manera de decir “interrupciones planificadas?”
5. Toma los primeros 30 minutos del día para planificar tu día. No empiece tu día hasta que tengas planificado como gastarás tu tiempo. El momento más importante de tu día es el momento en el que programaste para programar tu tiempo.
6. Toma cinco minutos antes de cada llamada o tarea para decidir qué resultados deseas lograr. Esto te ayudará a saber como se ve el éxito antes de empezar. Y también toma cinco minutos luego de cada llamada o actividad para determinar si lograste el resultado deseado. Si no, ¿Qué te faltó? ¿Cómo pondrás lo que te faltó en tu próxima llamada o actividad?
7. Pon una señal de “No molestar”, cuando sea absolutamente necesario terminar tu trabajo.
8. Práctica no contestar el teléfono sólo porque esté sonando y ver tus e-mails sólo porque aparezcan. Desconecta los mensajes instantáneos. No le des a la gente tu atención al instante a menos que sea absolutamente esencial para tu negocio ofrecer una respuesta humana inmediata. En lugar de eso, programa una hora para responder los e-mails y las llamadas telefónicas.
9. Bloquea las otras distracciones como Facebook u otras redes sociales a menos que sean esenciales para tu negocio.
10. Recuerda que es imposible hacerlo todo. También recuerda que hay muchas posibilidades de que el 20 por ciento de tus pensamientos, conversaciones y actividades produzcan el 80 por ciento de tus resultados.
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ñau ñau